A Rafael Panameño y Rosa María Ángel, el destino les tenía preparados caminos similares. Ambos tenían 16 años, él cursaba primer año de bachillerato y ella hace un año había culminado sus estudios. Él quería estudiar medicina y ella enfermería.
Los dos jóvenes gustaban de participar en las actividades religiosas de la parroquia a la que asistían en el municipio de Paraíso de Osorio, en La Paz, y hace un par de meses habían iniciado un noviazgo.
Sin embargo, los sueños de ambos adolescentes quedaron truncados ayer por la tarde al ser sorprendidos por la muerte cuando se conducían en un camión arenero que los llevaba, junto a otras 41 personas, a un congreso católico de jóvenes que se realizaría en el municipio de San Antonio Masahuat, siempre en La Paz.
Al cierre de esta nota, 9:00 p.m. Comandos de Salvamento confirmó a 13 personas muertas y 30 lesionados tras el fatal accidente ocurrido sobre el kilómetro 12 y medio de la carretera que conduce del municipio de San Miguel Tepezontes hacia San Antonio Masahuat.
Según testigos, el vehículo placas C 82-794, que era conducido por Mario López Artiga, de 68 años, volcó y cayó en la cuneta luego de que presentó supuestas fallas en los frenos.
Al instante murieron seis personas, los dos jóvenes novios y uno más quedaron cerca del camión y las otras tres estaban atrapadas bajo los hierros.
Mientras que las otras seis víctimas murieron cuando recibían atención en el hospital Santa Teresa, en Zacatecoluca.
De acuerdo con las instituciones de socorro que se hicieron presentes al lugar, la cifra de muertos podría aumentar debido a la gravedad de las lesiones que llevaba la mayoría de jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 13 y 23 años.
Los organizadores de la actividad religiosa aseguraron que las personas se dirigían a un congreso católico que reuniría a más de mil jóvenes de diferentes parroquias de los municipios de La Paz.
Fallas en los frenos
Sobre las causas del accidente, la Policía detalló que a unos 100 metros antes del lugar donde volcó el camión existe un túmulo y luego una media curva desde donde le habrían fallado los frenos al conductor, eso pudo influir para que perdiera el control del camión y volcara casi encima de una vivienda de la zona.
Algunos habitantes del municipio de San Emigdio y Paraíso de Osorio –de donde eran originarias todas las víctimas– aseguraron que el conductor del camión era una persona responsable, que llevaba varios años de ser motorista, por lo que descartaron que él haya manejado a excesiva velocidad.
Según uno de los organizadores de la actividad religiosa, ayer fue la primera vez que el hombre había sido contratado para que les hiciera el viaje; sin embargo, el motorista acostumbraba transportar a jugadores de los equipos de fútbol de la zona, dijeron algunas personas que lo conocían.
No obstante, muchas de las personas que llegaron al lugar del accidente se preguntaban cómo podían viajar tantas personas en un camión que no tenía barandales para poderse agarrar.
Además, a simple vista podía verse que las llantas estaban desgastadas, lo que para algunas personas pudo haber influido en el fatal desenlace.
DUELO MUNICIPAL
Familiares y amigos de las víctimas que llegaron al lugar del accidente se mostraron conmocionados por la tragedia. No solo por la forma en murieron y resultaron lesionados los feligreses, sino porque la mayoría de ellos eran jóvenes.
"No me explico cómo puede pasarle esto a ellos, si son muchachos sanos, que tenían un futuro por delante y que andaban en cosas de la iglesia", dijo consternada Sara de Velásquez, quien era familiar de dos de las víctimas.
Algunos de los familiares de las víctimas mostraron su malestar por la tardanza de las autoridades para reconocer a las personas y entregar los cadáveres a sus parientes.
A la escena del accidente se hicieron presentes los alcaldes de San Emigdio y Paraíso de Osorio. El edil de este último municipio, José Luis Díaz, aseguró que nueve de las víctimas mortales eran originarias de esa zona.
Por esta razón, dijo el edil, desde ayer se decretaron 15 días de luto en su municipio. También aseguró que quedaban suspendidas todas las actividades que se harían en el marco de las fiestas patronales de la localidad que se celebrarían del 3 al 6 de agosto en honor al Divino Salvador del Mundo.
Díaz aseguró que muchas de las familias dolientes eran de escasos recursos económicos, por lo que la municipalidad les iba a donar los ataúdes.
Además, indicó que se estaban haciendo gestiones entre los representantes de la iglesia y los parientes de los fallecidos, para ver si se hacía una vela colectiva en la iglesia del municipio.
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