El Diario de Hoy
Sábado, 4 de Septiembre de 2010
La Iglesia Católica salvadoreña le pidió nuevamente explicaciones al gobierno tras declaraciones de la presidenta del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (Isdemu), Julia Evelyn Martínez, de que el Estado retiró las reservas que mantenía desde 1994 sobre el tema del aborto en el plan de acción de la Conferencia de Población y Desarrollo de El Cairo.
Martínez informó al periódico digital nicaragüense Confidencial sobre el retiro de las objeciones cuando se le interrogó sobre los compromisos que el país habría adquirido al adoptar el Consenso de Brasilia en materia de revisión o cambio de leyes relativos al aborto, cuyo aval le valió la desautorización del Presidente de la República, Mauricio Funes.
"En particular, se dice que esta revisión se deberá hacer de conformidad con lo que establece la plataforma de acción de Beijing (1995), la cual El Salvador ha ratificado y no tiene reserva, y también que se hará de conformidad con lo establecido en la Conferencia de Población de El Cairo, y El Salvador ha retirado las reservas que formuló en el año 1994, cuando en el Ejecutivo estaba un gobierno de derecha, conservador", afirmó Martínez a Confidencial, el 30 de agosto.
Monseñor Richard Antall, Vicario de Promoción Humana de la Arquidiócesis de San Salvador, ve una incoherencia y contradicción en las declaraciones que ofrece la titular del Isdemu y las del Presidente Mauricio Funes (ver entrevista).
Hace una semana, el mandatario no sólo desautorizó a Julia Evelyn Martínez para comprometer a su gobierno ante el Consenso de Brasilia, sino que además negó que entre sus planes esté la promoción de cambio en leyes antiaborto del país.
"Quiero saber con qué autoridad ha retirado esas reservas el país, que alguien me lo explique", cuestionó Antall, sobre la diferencia de posturas surgida entre el Ejecutivo y el Isdemu respecto al Consenso de Brasilia, adoptado en la XI Conferencia Regional de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe, promovida por la Comisión Económica para América Latina (Cepal) de Naciones Unidas.
Sin embargo, para la funcionaria, el haber retirado dichas reservas fue con el propósito de "situar al país en la corriente democrática, progresista de todo el mundo y sobre todo de América Latina, que está asumiendo compromisos reales con la plena vigencia de los derechos humanos de las mujeres".
El 26 de agosto pasado, en el periódico digital El Faro, también declaró que "lo que sí puedo asegurarle es que El Salvador retiró la reserva que tenía sobre la Convención de la Conferencia de Población de El Cairo, que habla del aborto".
La Conferencia de Población y Desarrollo de El Cairo, realizada en 1994, dice que no se debe promover el aborto como método de planificación familiar, a prevenir los embarazos no deseados y hacer lo posible para eliminar la necesidad del aborto; sin embargo, se pusieron reservas porque tiene ambigüedades y juegos de palabras que sutilmente se prestan a todo lo contrario.
Por ejemplo, insta a los gobiernos y organizaciones adoptantes a darle "acceso fácil a información fidedigna y a asesoramiento comprensivo" a las mujeres que tienen embarazos no deseados, a ocuparse de los efectos que en la salud tienen los abortos realizados en condiciones no adecuadas y a reducir el aborto mediante la prestación de más amplios y mejores servicios de planificación de la familia.
Pero el documento también contempla que en los casos en que el aborto no es contrario a la ley, "los abortos deben realizarse en condiciones adecuadas. En todos los casos, las mujeres deberían tener acceso a servicios de calidad para tratar las complicaciones derivadas de abortos".
Y añade: "Se deberían ofrecer con prontitud servicios de planificación de la familia, educación y asesoramiento postaborto, a fin de impedir la repetición de los abortos".
El Salvador expresó en su momento su reserva sobre ese punto, además de respaldar a la Santa Sede que promovió que no se plasmara la legalización del aborto como componente esencial de la salud reproductiva.
"Aún no se inicia debate"
Pese a las aclaraciones del Presidente sobre el Consenso de Brasilia, Martínez declara después en una de las dos entrevistas que "todavía no se ha iniciado o no se ha concluido ese debate que va a llevar a la despenalización del aborto".
A la pregunta de si el Isdemu está de acuerdo con esa despenalización, Martínez dice estar de acuerdo "en los casos de incesto, agresiones sexuales y en casos en los que la vida de la madre corría peligro, en los que su salud esté comprometida".
Pero al preguntarle si en esos casos tendría el respaldo del Gobierno, la funcionaria dijo que "no lo podría asegurar".
El Presidente Funes ha dicho que respetará la Constitución, que garantiza el derecho a la vida desde la concepción.
Tras la polémica generada por el Consenso de Brasilia, y las aclaraciones que hizo tanto Funes como el canciller Hugo Martínez, la directora del Isdemu defiende el respaldo inicial que el gobierno, a través de ella, dio al polémico acuerdo el 16 de julio.
"Pero en Brasilia, al revisar esto y dado que El Salvador ha retirado las reservas (de la Conferencia de El Cairo), no tenía sentido ponerle observaciones a un instrumento jurídico de menor carácter vinculante...".
La declaratoria en cuestión compromete a los países a revisar las legislaciones relativas al aborto y a garantizar que tal práctica se haga en las condiciones adecuadas en los casos que las leyes lo permitan.
"La intención del Isdemu... al no presentar una reserva o una objeción a esta parte del Consenso de Brasilia, en donde los estados consensan la necesidad de revisar, no de reformar las leyes punitivas para las mujeres, para el aborto... lo que pretendía el Isdemu era dar cumplimiento al mandato que emana de su ley y los compromisos internacionales firmados por el Estado salvadoreño", afirmó Martínez.